CARACTERIZACIÓN DEL CRECIMIENTO DE FRUTOS DE PITAYA ROJA PRESENTES EN EL CEDEVA DE MISIÓN TACAAGLE

La pitaya (Hylocereus sp.) es originaria de regiones tropicales de América y se distribuye desde México hasta Centro América, en donde constituye un recurso genético importante.
Es una planta cactácea perenne, trepadora, que comúnmente crece sobre árboles o piedras debido a que no puede sostenerse por sí misma. Produce un fruto globoso, de forma elipsoidal a óvalo, de 10 a 12 cm de diámetro, con pulpa roja o blanca y numerosas semillas dispersas de color negro; la cáscara varía de rojo a rojo-púrpura y está cubierta por brácteas salientes de forma triangular, dispuestas en forma más o menos helicoidal. La pulpa es dulce, a veces un poco ácida, de aroma suave y fragancia delicada. Por su atractiva apariencia externa es considerado como uno de los frutos más bellos del mundo
Con la creciente demanda de frutos exóticos a nivel mundial, el mercado de las pitayas se ha visto favorecido y se ha incrementado el potencial económico y agronómico de su cultivo.
La calidad organoléptica, nutricional y de manejo postcosecha de la pitaya depende principalmente del grado de madurez al momento del corte. Sus frutos completan su desarrollo en 46 días, contados desde la apertura del botón floral hasta que alcanzan la madurez de consumo en la planta (datos recabados por ensayos en el CEDEVA Misión Tacaagle).
La maduración del fruto de pitaya inicia con una coloración rojiza y termina con la caída del fruto; para evitar esta última, los productores cosechan en un estado intermedio.

Descargar (PDF, 360KB)